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El centrocampista de Vélez nos cuenta cómo vivió su vuelta al fútbol argentino, las experiencias en tierras mejicanas y en Europa, y las diferencias entre el 'Fortín' y el resto

Tiene un estilo especial de jugar al fútbol. Es una raza de la que se dice está en vías de extinción. Sin embargo, él se niega a pensar en ello. Tiene un estilo directo y claro con la pelota en los pies, como cuando se expresa. No es amigo de los rodeos. Federico Insúa destila tanto talento cuando juega como experiencia cuando habla. En Vélez ha encontrado un lugar que le ofrece tranquilidad, después de tanto rodar por el fútbol y vestir las camisetas de Boca, Independiente, Argentinos Juniors, Malaga, Borussia Monchengladbach, América, Necaxa, Bursaspor, etc.

A sus 32 años quiere disfrutar más jugando al futbol, a pesar de que ya está realizando el curso de entrenador. Siente que el fútbol está cada día más histérico y ahí es donde todo este asunto le molesta. No nos dijo si será entrenador, pero el fútbol le apasiona y siente que es darle un elemento más a su aprendizaje sobre el deporte que ama.

¿Cómo te sentiste en este regreso al fútbol argentino?

-Fue un semestre muy exigente. Yo sabía que estando en Vélez había que pelear por las primeras posiciones de la clasificación. Yo creo que fue muy bueno el primer semestre en el club. La gente de Vélez y la gente del fútbol hacía tiempo que no me veían y me parece que todo fue positivo.

Entre los momentos en los que jugaste en Argentinos, Independiente y Boca, parecía más fácil encontrar lugar para tu juego, ¿Cuesta más ahora elegir un club que se adapte a tus características?

-No hay muchos, porque son pocos los clubes que tienen un estilo y una idea como la de Vélez. Por eso al club le vienen saliendo las cosas bien. Haber elegido este destino para mí también estaba atado a lo que el club quería, que no era reforzar por un nombre, sino llegar a potenciar una estructura. Me tocó entrar en un equipo que juega bien.

Haber estado tres veces en Europa, otra en México…

-Me encantó, fue una gran experiencia. Conocí diferentes culturas, otras personas. Jugar contra grandes jugadores. No es fácil estar lejos de tu casa, pero esas experiencias jerarquizaron mi carrera. Claro, que en los clubes como Boca o Independiente, cuando las cosas te van bien te ponen en una altura de elite. Y no es casual haber pensado en Vélez porque te ubica en el mismo escalón.

¿Te haces más jugador cuando vas a jugar a Europa?

-No creo. Lo que más cambia es que uno hace la maleta y se va. Te pierdes un montón de cosas, es una edad llena de aprendizajes, que no recuperas. Uno crece mucho en lo personal, pero en lo futbolístico lo que más se sufre es cuando aparece un técnico que no te quiere tanto. Yo jugué de todo, de volante por la izquierda, de media punta, de doble cinco. Fuera tienen menos paciencia con los extranjeros. Ellos te llevan para un resultado inmediato.

¿Vélez está estructuralmente cerca de Europa?

-Sí. Está todo muy organizado, es un club que piensa las cosas a lo grande. Hace un tiempo que los pequeños detalles marcan la diferencia. En Vélez se hace todo con un gran respeto por el futbolista.

Deportivamente, ¿también se sienten cómodos?

-Aquí lo único que hay que hacer es preocuparse por jugar. Encontré una tranquilidad, que no la estaba viviendo en otros sitios. Además, hay una proyección en las inferiores que hacen que uno siempre se mantenga atento. El nivel es tan alto de los chicos que vienen de abajo te obligan a estar siempre bien.

¿Te gusta lo que ves en el fútbol argentino?

-Hay partidos muy buenos. Pero es verdad que por momentos cuesta encontrar cosas bonitas.

Y Vélez, ¿es uno de los que ofrece más cosas buenas para ver?

-La verdad es que lo que propone el equipo me gusta y por eso también lo elegí. Creo que hicimos un buen torneo y peleamos por todo. Yo creo que era un campeonato que estaba para Vélez, no se dio y lo ganó un equipo que hizo las cosas bien.

Los objetivos para ahora…

-Con un torneo sólo, es posible que nos ayude a programar las cosas de otra manera. La mentalidad es la de siempre. Vélez está obligado a pelear, desde hace varios años que esa es la exigencia que implica estar en este club. Me propuse volver a tener un semestre parecido al anterior.

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